Hay lugares que te transportan a otros lugares, que te hacen imaginar como eran las gentes que pasaron y las gente que pasaran.
Por un instante te desintoxica del stress de la vida cotidiana, este rincon de Zaragoza me hace viajar con la imaginacion.



A veces cuando camino y encuentro una casa abandonada, siento una especie de nostalgia prestada.










